Comparte este artículo:

Hoy en día las empresas basan sus procesos en controles internos y externos con el objetivo de obtener una mejor ejecución y mayor rentabilidad. La auditoría interna, externa y revisoría fiscal, son instrumentos de control que permiten minimizar riesgos, proteger la empresa y su patrimonio.

¿En qué consiste la Auditoría Interna?

La auditoría interna se enfoca en el área administrativa, operacional y de finanzas de una organización, evaluando las políticas, estrategias y procedimientos, y de esta forma corrobora que dichas actividades se estén realizando de manera oportuna y bajo todos los aspectos legales establecidos para posteriormente realizar un informe.

Algo fundamental es que este tipo de auditoría tiene presencia permanente en la organización, y no se puede alejar de los análisis que realice a los departamentos de  los que se hace responsable, con el fin de vigilar y controlar las actividades y reflejarlas buscando siempre el mejoramiento y fomentando la transparencia en los hechos económicos, jurídicos y sociales.

¿La Auditoría Externa?

La Auditoría Externa es un sistema que examina y evalúa la información financiera de una organización y emite una opinión independiente sobre los mismos, tiene por objeto averiguar la razonabilidad, integridad y autenticidad de los estados, expedientes y documentos y toda aquella información producida por los sistemas de la organización.

Este tipo de Auditoría debe ser realizada por una persona o firma independiente con experiencia y capacidad profesional comprobada. Esta persona o firma debe ser capaz de ofrecer una opinión imparcial y profesionalmente experta a cerca de los resultados de auditoria, basándose en el hecho de que su opinión ha de acompañar el informe presentado al término del examen y concediendo que pueda expresarse una opinión basada en la veracidad de los documentos y de los estados financieros y en que no se imponga restricciones al auditor en su trabajo de investigación.

Lea también:  Nueva reforma tributaria enfrenta su primer pulso en el Congreso

¿La Revisoría Fiscal?

La revisoría fiscal es un órgano de fiscalización capaz de dar fe pública sobre la razonabilidad de los estados financieros, validar informes con destino a las entidades gubernamentales y vigilar sobre los actos de los administradores. De conformidad con el artículo 207 del Código de Comercio, la revisoría fiscal tiene como objetivos: el examen de la información financiera del ente a fin de expresar una opinión profesional independiente sobre los estados financieros y la evaluación y supervisión de los sistemas de control.

Los encargados de asignar el revisor fiscal son la asamblea general de accionistas, la junta de socios o asamblea de asociados, su vinculación a la empresa se hace, generalmente a través de un contrato de servicios laborales, por relaciones de independencia. A diferencia de los auditores, los encargados de ejercer esta labor cuentan con un alcance ilimitado en la información.

De acuerdo a estas definiciones, es importante tener que cuenta que realizar una auditoría ya sea interna o externa en su empresa, es el equivalente a realizar una radiografía/examen médico a una persona, es decir, que permite verificar la situación de la empresa y corroborar que todo esté funcionando bien, o de lo contrario, permita generar las acciones correctivas para evitar riesgos mayores.

Comparte este artículo:

Y usted, ¿Qué opina? Déjanos tu comentario:

1
Hola, somos BKF INTERNATIONAL.
¿Tienes alguna pregunta? Escríbenos

(Haz clic en el botón verde)
Powered by