El salario emocional es una retribución no económica, que las empresas le dan a sus colaboradores para motivarlos y crear un mejor ambiente laboral. Esta recompensa busca que los trabajadores se sientan felices en su entorno laboral y social, para generar una mayor productividad.

Hay muchas formas de incentivar a los trabajadores, y es un gran error pensar que ofrecer una recompensa económica es la mejor manera de hacerlo. Los seres humanos necesitan tener un equilibrio en su vida y sentirse bien tanto en su trabajo, como en su entorno familiar y social, ya que cuando un trabajador no se siente motivado, puede ser menos productivo y al final opta por marcharse.

Horarios flexibles, posibilidad de acceder al teletrabajo (trabajo a distancia), el reconocimiento de logros, individual y personalizado, beneficios sociales como planes de jubilación, ayuda para la educación de los hijos, ayuda y facilidad para asistir a capacitaciones, cursos, terminar una carrera profesional o una especialización, tener tiempo libre para el día de su cumpleaños, cuando se pierde a un ser querido o para asistir a una cita médica sin problemas, son algunos de los beneficios que se consideran como salario emocional. Esta nueva tendencia empresarial, también ha promovido la creación de espacios para la distracción, como salas de descanso, salas de juegos con televisores, y la implementación de guarderías dentro de las empresas.

Brindar este bienestar emocional, mejora la competitividad y tiene un mejor retorno de inversión dentro de la compañía, ganando la fidelización de sus colaboradores y mejorando su talento. La importancia de este nuevo movimiento en las empresas es el comportamiento motivado que genera en el colaborador y va dirigido a objetivos claros de comportamiento organizacional, logrando mayor utilidad y compromiso. Incluso hay estudios que soportan que este tipo de salario repercute de manera positiva en el trabajador, con menos ausencias, menos enfermedades y menores retrasos.

Actualmente, existen muchas discusiones sobre el tema. Hay casos en los que las empresas no ofrecen ningún bienestar y sus trabajadores rinden el mínimo, viven bajo un ambiente de tensión y desánimo y sólo trabajan para sobrevivir. Existe otro caso donde las empresas sí lo implementan pero los colaboradores no lo valoran, y por último, existen otras empresas que lo realizan, hacen una concientización a sus colaboradores para que lo valoren, y así promueven una mejor productividad, un mejor ambiente laboral y crean un sentimiento de utilidad y progreso entre ellos.

Así que, si usted está en una empresa donde lo escuchan, donde tiene un buen horario laboral, donde lo tratan bien y donde tiene este tipo de beneficios, ¡valórelo!, ya que hoy día son pocas las que lo brindan.