En esta ocasión tuvimos la oportunidad de entrevistar al Dr. Hugo Ospina, Presidente del INCP, quien nos estuvo comentando sobre el futuro de la revisoría fiscal, las amenazas de la Contaduría Pública, y sobre la regulación de las Normas de la Contabilidad en Colombia. Esto fue lo que nos dijo:

INCP
¿Cuál es el futuro de la Revisoría Fiscal en Colombia?

Muchas gracias por esta oportunidad y un placer por estar otra vez en EL INDICADOR.

De la Revisoría Fiscal hay mucho para decir. Sin revisoría fiscal no tendríamos economía, sin revisoría fiscal no habría confianza en los inversionistas para llevar su dinero a entidades públicas. Sin revisoría fiscal tampoco habría confianza para que los bancos y las demás entidades pudieran hacer transacciones financieras.

La labor del Revisor Fiscal es agregarle una confianza a la información financiera que publican las empresas. Las compañías preparan su información financiera con base en estimados; una persona independiente tiene que mirar si esas estimaciones son razonables, si los criterios y los principios son adecuados, esa es la labor importante que hace la Revisoría Fiscal, y por supuesto, en todo el mundo, el mercado de capitales se mueve a través o se facilita por medio del aseguramiento que dan los auditores, y en el caso de Colombia, los Revisores Fiscales.

De manera que, a medida que la economía crezca y la globalización continúe su progreso, es más y más importante la labor del Revisor Fiscal, entendiendo además que el revisor fiscal, como se ideó en 1931, es un personaje muy distinto al que tenemos hoy, y posiblemente en el futuro será muy diferente al que hoy percibimos, de manera que el futuro de la Revisoría Fiscal, estará acompañado del crecimiento de la economía, la globalización, el movimiento de los mercados de capitales y el ahorro público.

La Revisoría Fiscal fue importante cuando se creó para vigilar los actos de los administradores, hoy los Revisores fiscales nos preocupamos más del interés público, del ahorrador, de los empleados, de los trabajadores, de los acreedores, de todos, y esa es la diferencia importante que hay desde el pasado, ahora, y hacia el futuro, seguramente el interés público será determinante.

 

¿Valoran el trabajo de la Revisoría Fiscal en el sector empresarial público y privado?

Si uno fuese a preguntarle a los empresarios cómo valoran el trabajo del Revisor Fiscal, creo que vamos a tener muchas sorpresas en las respuestas. La primera cosa es que creo que hay una percepción diferente de la revisoría fiscal por parte del empresario, por parte del gobierno y por parte de los profesionales.

El empresario, en muchos casos valora el trabajo del Revisor Fiscal, pero en muchos otros lo toma como algo necesario para que sus declaraciones tributarias se puedan recibir o para dar cumplimiento a una serie de requisitos; lamentablemente esa es la parte que nosotros no quisiéramos que fuera la percepción general. Por supuesto muchos empresarios, valoran la experiencia, el conocimiento, y los consejos de los contadores públicos y de los revisores fiscales para un mejor manejo de las finanzas, de los controles, y en general de la salud de las empresas.

Si miramos al sector gobierno, para llamarlo el sector público, el Revisor Fiscal se ve como una extensión de las funciones de control y vigilancia, que tienen las autoridades que la constitución así determina, y también es un error, los revisores fiscales no son una herramienta de ellos, son un profesional independiente que presta un servicio profesional, pero que el gobierno se equivocó en la forma como los mira y los sanciona.

Con la llegada de la ley 1314 ha habido más independencia, por cuanto antes las superintendencias se atrevían hasta a decir cómo debería ser la opinión de un revisor fiscal; eso era una ofensa a los profesionales, que ahora se corrige con una ley que separa esas responsabilidades. Esperamos que hacia el futuro logremos legislaciones que hagan cada uno tenga su rol. El rol del gobierno es vigilar las empresas y el roll de los auditores es dar un aseguramiento, es dar una información sobre cumplimientos, sobre controles internos.

Finalmente, ¿los profesionales cómo nos vemos? Los profesionales creemos y consideramos que estamos prestando un servicio igual al que presta cualquier auditor en el resto del mundo, con el cumplimiento de una serie de normas, de leyes, de reglas, de principios, y hemos cambiado muchísimas cosas en todas partes, no sólo en Colombia.

Ahora nuestro ejercicio profesional es más basado en principios que en reglas. El juicio profesional impera en todas las decisiones, antes había que ver si uno cumplía con la regla 1, la regla 2 y la regla 3, hoy en día es: Cuál es mi juicio profesional sobre cada actuación, sobre cada transacción, sobre cada información que se presenta al público.

Esas son las diferentes percepciones, y ¿Cuál es el ideal? El ideal sería que fuera una sola percepción. No que cada interesado quiera ver las cosas como le interese, eso es lo que tenemos que buscar y lograr.

 

¿Cuál es el papel de la Revisoría Fiscal ante los nuevos acontecimientos?

Si acontecimientos es corrupción, entonces es un papel importante. La primera cosa es que generalmente la corrupción no la cometen los Revisores Fiscales, pero, lamentablemente, cuando hay un acto de corrupción lo primero que preguntan es ¿Quién es el revisor fiscal? Por acto de corrupción más conocidos, estamos hablando de sobornos. Los sobornos los hacen entes para buscar un beneficio y tratan de que esa operación se camufle y se disfrace de tal manera que el revisor fiscal o el auditor no lo detecte. Nadie hace sobornos y los pone en la información financiera como “sobornos pagados”, pero cuando generan un giro de fondos para alguien, para que convenza a algún funcionario, generalmente público, para que acepte unas condiciones, ese tipo de transacciones o pagos se mimetiza, se hacen desde bancos del exterior a bancos del exterior, llegan en efectivo para que no pasen por los controles del sistema financiero, y llegan generalmente para financiar campañas, para lograr participación en obras públicas o para conseguir que algunos políticos aprueben alguna normatividad favorable a un tercero.

¿Cómo se enfrenta eso desde la revisoría fiscal? Primero, somos la parte débil del sistema, el eslabón más frágil, porque todo se hace para engañar al auditor. Una ética fuerte, un convencimiento de que la responsabilidad del contador público trasciende los intereses de la empresa y afecta a la comunidad en general, se logra mediante un fuerte concepto ético, un actuar ético y un escepticismo profesional muy alto, que generalmente no está en las leyes y no lo enseñan en las universidades. Es una forma de no necesariamente confiar en todo lo que a uno le dicen, nosotros decimos “no tragar entero”, y la virtud principal es decirle al gerente: yo le creo lo que usted me dice, pero lo voy a comprobar porque la ley me obliga. Es decir, es ir más allá de lo que a uno le dicen o el papel que le presentan. Es obtener sobre la evidencia, un convencimiento más allá de lo razonable.

Cuando empezamos a cuestionar que no todo es cierto y empezamos a actuar con una ética más fuerte, empezamos a ponerle una talanquera a los empresarios que les gusta hacer sobornos o cometer actos de corrupción. Toda la profesión en el mundo está afectada por esto, en Latinoamérica en todos los países sufrimos de los actos de una empresa o de unos empresarios que sobornaron gobiernos, sobornaron funcionarios y políticos, para conseguir o tratar de conseguir lo que querían, y con esto, por supuesto que hay políticos en la cárcel, hay políticos que están siendo cuestionados, pero quien más perdió fue la profesión de la contaduría pública, y a los revisores fiscales nos dejaron en el banquillo; Estamos siendo acusados de algo que no cometimos, que no pudimos descubrirlo oportunamente, porque la forma en que se hizo era casi a toda prueba y porque también la revisoría fiscal no se hizo para descubrir fraudes y sobornos.

La Revisoría se hizo para darle a la información financiera credibilidad, pero si la información que se nos presenta está camuflada y mimetizada, hay un porcentaje muy alto de que ciertos errores y ciertas transacciones no se puedan evaluar correctamente. Los revisores fiscales son humanos, no somos magos y, por supuesto, quién diseña y prepara este tipo de transacciones ilícitas generalmente tienen en cuenta es: cómo voy a evitar que el revisor fiscal lo descubra. Por eso somos la parte débil del eslabón, la parte de la cadena que se rompe más fácil.

 

¿Por qué está amenazada la profesión en Colombia?

Nuestro código no cambió, las normas del 31 todavía están vigentes y cuando uno va ante un juez, el juez primero lee el código, que es lo que conoce, y ahí no está la normatividad nueva, entonces los contadores o la revisoría fiscal está amenazada, porque quienes nos van a juzgar no van a saber cómo, y quienes nos juzgan, que es la Junta central de contadores, es un organismo pequeño, mal estructurado, que se quedó diseñado para una época antigua. Hoy hay más de 250.000 contadores públicos, hay unos 250.000 estudiantes, no todos terminan; Pero aparentemente el número de matrículas nuevas cada año van entre 15 y 20 mil nuevas matrículas, y la junta solo tiene 11 funcionarios. Entonces la junta para vigilar toda esa masa, no puede hacerlo con 11 funcionarios, 7 de los cuales son del tribunal disciplinario y tiene que recurrir a contratar abogados jóvenes, yo diría que no muy bien pagados, sin experiencia, así como otros contadores jóvenes, quienes son los que estudian las denuncias.

Entonces la revisoría fiscal también está amenazada, porque quienes nos están juzgando carecen de experiencia, de conocer la profesión, de todos los cambios que yo le estoy diciendo, lo cual es muy preocupante.

Finalmente hay muchas más amenazas, pero la Dian, cada vez que hay un error en una declaración de renta, denuncia al revisor fiscal ante la Junta Central de Contadores, y la Junta Central le inicia un proceso. Puede ser que la empresa que presentó la declaración de renta del contribuyente corrija el error, demuestre que era error, se allane, pero al revisor fiscal le siguen el proceso, y más grave aún, la junta central, violando las normas legales a las acusaciones que hace la Dian, les da un término de 5 años para que prescriban, cuando la legislación dicen que deben ser 3, o sea que si para uno en 3 años prescribe la acción, para la Dian prescriben en 5, por un abuso de autoridad de la DIAN en la Junta Central, esa es otra forma por la cual uno podría decir que la revisoría fiscal está amenazada.

Y finalmente, como lo mencioné anteriormente, los organismos del gobierno piensan que el Revisor Fiscal es un empleado o es una parte de ellos, y entonces emiten instrucciones permanentes para que el Revisor Fiscal, además de su trabajo de aseguramiento, tenga que responder muchas preguntas, o responder a necesidades que no son de la profesión sino más administrativas, por ejemplo: cada mes hay que firmar las declaraciones de consumo a la gasolina, hay empresas que tienen mil estaciones, entonces el Revisor Fiscal tendrá que firmar mil declaraciones de consumo.

La firma de la declaración de renta por parte del Revisor Fiscal no tiene sentido. La declaración de renta es una actuación administrativa, pero la Dian, si no se presenta firmada, no la recibe, y la hace firmar para después condenar al Revisor Fiscal, que no la prepara, por si hay algún error. De manera que, entre otros, estos son algunos aspectos por los cuales la Revisoría Fiscal está amenazada, y tienen tanto trabajo que difícilmente puede atender la labor de aseguramiento, que es lo que más le preocupa, para protección del interés público.

 

¿Deberían separarse las funciones de la Revisoría Fiscal? ¿Por qué?

Ya es imposible, en muchos casos, que la función de la revisoría cumpla con todo. Por eso, en alguna época, en el año 1956, y tal vez hubo un intento, en 1958, de dividir la función de la Revisoría Fiscal entre Aseguramiento y otras funciones. Hoy en día una buena idea sería dividirlo entre la función Aseguramiento y la función de Cumplimiento, para que un funcionario que se llame Revisor Fiscal de cumplimiento, Oficial de Cumplimiento, o alguna cosa así, le asegure al gobierno que la compañía cumple con todas las normas legales, no el Revisor Fiscal, es más, ese funcionario tal vez sería mejor que fuera un abogado que un contador público; Y el contador público dedicarse a dar Aseguramiento o Auditoría de la información, que es su función principal, para lo cual fue educado. De manera que, desde ese punto de vista, es muy conveniente en Colombia (porque en el resto del mundo no existe) que le permitan al contador público poder ejercer su profesión dando Aseguramiento, y que un profesional competente en legislación y otros temas, se encargue de la vigilancia del cumplimiento legal de las obligaciones.

 

¿Cuáles serían los cambios que deberían hacerse para la regulación de la profesión contable en Colombia?

Existen muchas entidades como la OECD, COSO, que están emitiendo normas que automáticamente se vuelven mandatorias y afectan al contador público. La profesión de la contaduría está siendo sobreregulada, tenemos reguladores globales más los tradicionales reguladores locales, lo cual hace mucho más complejo el trabajo, y mucho más necesaria la división de la función en Colombia de la Revisoría Fiscal, porque muchas de esas nuevas obligaciones la van a afectar.

Viene un problema, que la gente a veces como ignora, que se llama el desarrollo disruptivo de la tecnología. Ayer estaba escuchando unos comentarios que mencionaban que el trabajo de muchos contadores públicos va a desaparecer, porque eso se puede hacer mediante inteligencia artificial, es decir, por medio de software, el cual se instala en un computador, pero con capacidad de análisis. Entonces hoy en día, de las 250.000 matrículas vigentes, supóngase que 30.000 llevan contabilidades, ese trabajo no se necesita ya, ese trabajo lo puede hacer de manera más eficiente un computador, que va a tener la capacidad de analizar la operación. La parte de la “robótica” va a remplazar esa función, como va a remplazar la función de los abogados que hacen minutas, eso tampoco se necesita.

Entonces la inteligencia artificial va a ocupar un espacio en todas las profesiones, o en muchas, pero en la nuestra, en la parte material, que no agrega valor, como la de llevar la teneduría de los libros, desaparece. Antes uno miraba todas las transacciones, después estas crecieron, entonces uno mira algunas de las transacciones más típicas para pensar que el resto de las operaciones son razonables, a la larga se van a revisar todas las operaciones por un computador en otro computador, y eso también va a afectar la profesión de la contaduría pública. Sea el Data Analytics, todo el manejo de la Big Data, toda la velocidad de la información.

La gente es paciente, espera que pase un año y en marzo del año siguiente en las asambleas, para saber que pasó, eso es historia. Los mercados de valores requieren que la información de las empresas esté al día y si una empresa pierde, el valor de la acción debe modificarse en segundos, como pasa en otros mercados. Todas esas son cosas que afectan profundamente la contaduría pública y tenemos que empezar desde ya a iniciar los cambios necesarios.

 

¿Cuáles son los proyectos en los que trabaja el INCP para proteger al Revisor Fiscal?

Estamos presentes y muy activos en distintos procesos. Primero, mantenemos un control de todo lo que se esté tramitando en el congreso de la República, y cuando vemos que hay una ley o una norma que afecta la profesión o que es restrictiva, enviamos comentarios, nos hacemos presentes, conversamos con los congresistas, tanto senadores como representantes, escribimos artículos, protestamos o aplaudimos. Mantenemos contacto en buenos términos con las autoridades de vigilancia y control. Los superintendentes, son nuestros amigos, los invitamos a participar en nuestros foros de Cartagena, en algunos casos cuando creemos que hay una injusticia. También reclamamos respetuosamente, pero reclamamos, por el maltrato que se le de a un profesional o a una firma.

También estamos trabajando en varios proyectos relacionados sobre el futuro de la Revisoría Fiscal. Si un revisor fiscal puede hacer todo lo que está haciendo, o qué debería ser segregado a un revisor fiscal de cumplimiento, sí podemos hacer que esas funciones se separen. Para eso estamos invitando a otros gremios, nosotros creemos que no podemos hacer nada solos.

El Instituto Nacional de Contadores Públicos es la entidad más grande, más antigua y más reconocida a nivel internacional, somos el único miembro de la Federación Internacional de Contadores, pero nosotros solos no podemos hacer nada. Hemos invitado, y nos han aceptado como es el caso de Conpucol, a sentarse con nosotros a trabajar sobre esto, entendiendo que si la profesión no está unida no podemos lograr objetivos comunes para defendernos.

Entonces si no estamos unidos, los reguladores van a abusar de la debilidad de nuestra estructura, como han hecho en el pasado, nos imponen más cargas sin que nadie proteste, porque el individuo cuando le llega la nueva responsabilidad sólo piensa en cómo hacerlo y si la empresa que lo contrató le va a pagar por el nuevo servicio. De manera que esa es una labor muy fuerte, en defensa de la profesión y estos son algunos de los temas más preponderantes, además de, hacer seminarios permanentes.

Todos los meses tenemos seminarios, tenemos nuestra cumbre, tenemos un proceso de educación virtual a distancia muy grande, la gente en todo el país tiene acceso a nuestros videos sobre estándares de Aseguramiento, sobre normas de información financiera, sobre temas tributarios, sobre temas de ética, sobre todos los temas que afectan a un profesional. Esto lo hacemos para nuestros miembros y los que lo quieran aprovechar, porque entre nuestros miembros hay 70 programas de contaduría pública. Es decir que son 70 programas, 70 miembros, pero cada facultad puede tener 2000 o 3000 estudiantes que se benefician.

Tenemos 147 firmas de contadores públicos, que además tienen muchos empleados, algunos pueden tener 1.000, 2.000, otras 10.000, pero todo ese grupo se beneficia. De Manera que nuestra labor, la difundimos en todas partes, y todo esto que hacemos es para todos los miembros del Instituto y en beneficio de toda la profesión en Colombia.

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