Hoy nos enfrentamos a un mundo no sostenible, donde el hambre, el calentamiento global y la contaminación se apodera de la tierra en la que vivimos, por tal razón la Responsabilidad Social empresarial (RSE), es un deber de todas las empresas para crear un desarrollo sostenible social, ambiental y económico.

Por:
Andrea Lezama Navarro

Directora editorial EL INDICADOR

 


Crear conciencia del impacto social, hace la diferencia en las empresas que hoy llevan a la práctica una estrategia responsable. Hoy se necesitan más empresas con actitudes honestas y responsables, prestadoras de servicios y productos con sentido ético, que no contaminen, que hagan buen uso del agua, la energía, y que mejoren las oportunidades y calidad de vida de sus colaboradores.

La RSE, no es una moda, no es una fundación, no es hacer caridad, no es cumplir con los mínimos requisitos de ley; Es adquirir un compromiso voluntario con el entorno, con la comunidad, con la región y el país, es respetar el medio ambiente, es mejorar las condiciones de los colaboradores, es tener una actitud y postura responsable, consciente y ética, es un compromiso real con la sociedad y el medio ambiente.

Aplicar estas prácticas responsables, resaltará la imagen de las empresas, mejorará la reputación, la producción, la lealtad de los clientes, proveedores y colaboradores, abrirá nuevos mercados, entre otros beneficios.

Actualmente, es casi un requisito competitivo la práctica de la Responsabilidad Social Empresarial, por eso hoy lo invitamos a adquirir este compromiso en su compañía, con una estrategia integral en todas las áreas de su empresa, interna y externamente, no sólo para crecer, no sólo para poderse mantener en el futuro, ni para ser competitivo, realícelo y póngalo en práctica teniendo una verdadera conciencia del impacto social que puede llegar a tener su empresa, y del bien que va a realizar a la sociedad y al planeta.

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