La convergencia a los estándares internacionales de contabilidad e información financiera (NIIFS), significa en el contexto mundial, la unificación del lenguaje universal contable y financiero, lo cual ha cambiado positivamente el estatus y le ha abierto a la profesión contable en Colombia, mayores perspectivas, crecimiento profesional y económico.

n4Por:
Humberto José Fernandez Paz

Presidente BKF INTERNATIONAL S.A.


Esto quiere decir, que hoy un profesional de la contaduría pública en Colombia no solamente juega un papel influyente e importante en las decisiones contables, financieras y económicas empresariales, sino que puede ejercer su profesión en cualquier lugar del mundo y aún si maneja el idioma ingles, su ventaja competitiva es mayor.

Sin embargo, lo que se percibe es que muchos profesionales de la contaduría pública, aún no se han apropiado de este importante y único momento que vive la profesión contable. Es entendible y comprensible que, después de muchos años de estar familiarizados con principios contables y financieros locales, al converger a estándares internacionales de contabilidad e información financiera, no sea fácil. El sector empresarial y el gremio contable están en proceso de asimilación y se espera que en los próximos 5 años estemos alineados con este nuevo marco contable financiero.

Es el momento para que los profesionales de la contaduría también, durante este proceso, converjan hacia un cambio de actitud más activa y participativa en las decisiones económicas y financieras del sector privado y público.

Para ello pienso que la aptitud del profesional de la contaduría debe orientar su cambio a:

  • Ser más unidos y solidarios con el gremio contable.
  • Dejar de emitir juicios negativos entre los mismos profesionales de la contaduría y aportar positivamente a fortalecer la práctica profesional.
  • Despojarse del síndrome que todo lo que sea o provenga de firma internacional de contadores o auditores, es imperialista y afecta el desarrollo de la práctica profesional local.

Cabe tener en cuenta que nuestro marco regulatorio contable y financiero, proviene de los estándares internacionales de contabilidad e información financiera. Por tanto, la crítica de imperialista a las Firmas Internacionales de contabilidad y auditoría no tiene cabida. Con relación a este tema, es bueno recordar que las Firmas Internacionales de Auditoria, especialmente las Big Four, han, están y seguirán aportando al crecimiento y desarrollo de la práctica profesional de la contaduría en Colombia. En estas Firmas se han formado y desarrollado en sus prácticas contables, muchos profesionales que hoy en día, están dirigiendo diversas Firmas de auditorías nacionales, otros ejercen como catedráticos en las universidades de Colombia y otros participan como expositores y conferencistas en diferentes escenarios, donde se tratan temas de actualización de la profesión. En otras palabras, estos conocimientos y actualizaciones del proceso de evolución de la práctica profesional se han ido trasmitiendo y transfiriendo de esta manera.

El perfil del contador actual es otro, debe incluir conocimiento no solamente en contabilidad bajo NIIFS, sino también en temas de matemáticas financieras, en tecnología de la información (es la cadena de cambios), este fue entre otros, un énfasis que nos hizo la actual Presidente del IFAC, Rachel Grimes, en la pasada reunión regional de Presidentes de las organizaciones profesionales de la contabilidad, previo al evento CReCER 2017, llevado a cabo en Ciudad de México el pasado 5 de Junio de 2017, la valorización y preparación de los reportes financieros, con el fin de comunicar adecuadamente el desempeño. Para el caso de los auditores y Revisores Fiscales las NAI.

Alineados con este nuevo perfil del contador, las universidades, deben actualizar los currículos académicos y las capacitaciones de sus docentes frente a los marcos normativos de los estándares internacionales, como factor fundamental a fortalecer en la preparación académica de los nuevos contadores.

Parece ser que el dicho que “No hay felicidad completa”, se estuviera cumpliendo en el gremio contable, en razón a que como lo habíamos señalado anteriormente, con la llegada del proceso de convergencia a los estándares internacionales de contabilidad e información financiera, se eleva el estatus de la profesión contable y la coloca en un contexto internacional competitivo y de excelentes oportunidades.

Pero como titulamos este artículo, ¿Camina en terreno minado la profesión de la contaduría Pública en Colombia? Suena de manera incongruente todo esto con los acontecimientos que han venido sucediendo últimamente con nuestra profesión y especialmente con la práctica de la Revisoría Fiscal. Pero sí podríamos responder que efectivamente, estamos caminando por un terreno minado de normativa legal, que prácticamente se está convirtiendo la práctica de la profesión contable y especialmente la Revisoría Fiscal, en una “Profesión Peligro”.

En los recientes casos de corrupción que han sacudido al país, se ha cuestionado el papel y la responsabilidad que los revisores fiscales han tenido dentro de estos delitos de corrupción.

Es correcto y estamos de acuerdo en que, si un contador o revisor fiscal que haya cometido un delito de corrupción y es culpable, debe acatar y someterse a las leyes vigentes. Sin embargo, hemos visto los casos de Firmas de auditoría y revisoría fiscal, que han sido sancionadas anticipadamente con liquidación oficial sin permitir el Uso del debido Proceso.

En este terreno minado, al Revisor Fiscal las autoridades les han asignado tareas que no son propias de su oficio y por tanto no puede ser juez y parte. El gobierno está confundiendo el objetivo de una auditoria Forense, con la función de un Revisor Fiscal.

Al Revisor Fiscal, le es imposible darse cuenta de negociaciones que realicen los Directivos o Miembros de Junta Directivas, fuera del entorno empresarial. El rol del Revisor Fiscal es indicar la razonabilidad de los estados financieros. Por su puesto no es parte de su oficio, decir qué decisión es mejor para una empresa, pero sí debe calificar dichas actuaciones.

El Revisor Fiscal, evalúa el control interno, pero no está obligado a emitir una opinión sobre él. Si una entidad no ha establecido ni documentado su sistema de control interno, nos preguntamos, ¿Con qué criterios el Revisor Fiscal puede darle cumplimiento a lo establecido en los artículos 4 del decreto 2496 de 2015 y el artículo 3 del decreto 2132, relacionado con el ámbito de aplicación?

Con el fin de contribuir a que este terreno minado por donde está caminando la profesión contable se complique un poco más, el Fiscal General de la Nación, Doctor Néstor Humberto Martinez, radicó ante el Congreso de la República, el pasado 20 de Julio de 2017, un proyecto de ley, por medio del cual “Se adoptan medidas de materia penal en contra de la corrupción”, y tiene como objetivo a Contadores, auditores y Abogados. Este proyecto incluye penas de hasta 18 años de cárcel para combatir la corrupción. Nos preocupa que prospere este proyecto y se le de vía libre en estos momentos de euforia y previo a campañas electorales, de las cuales ya muchas están tomando como bandera “Combatir la Corrupción”.

El Fiscal General de la Nación, lo que está haciendo es revivir varios artículos del actual Estatuto Anticorrupción, que lesionaban y afectaban el ejercicio de la profesión contable en Colombia, el cual fue liderado por el Exdirector de la Dian, Juan Ricardo Ortega y que gracias a la gestión que en su momento llevó a cabo el Instituto Nacional de Contadores Públicos (INCP), a través de su Presidente, El Doctor Hugo Ospina y el equipo asesor jurídico y legal del INCP, los cuales asistieron a todas las audiencias públicas de debate en la comisión primera del Senado, se logró que dichos artículos no prosperaran y fueran retirados. De esta manera, el INCP defendió y protegió los intereses de todos los contadores, Firmas de Auditores y Revisores Fiscales del País, aún sin pertenecer o ser miembros del INCP. Ahora el Fiscal de la Nación quiere reactivar estos artículos eliminados.

Con todos estos sucesos que han ocurrido en tan poco tiempo, es un gran bombillo rojo que se nos enciende a todos los profesionales de la contaduría en Colombia, que vemos y sentimos el ejercicio de nuestra profesión contable y especialmente la Revisoría Fiscal amenazada en el presente y en el futuro, al caminar por este campo minado, lo cual nos obliga como gremio contable a unirnos y tomar acciones para defendernos.

No obstante, los auditores y Revisores Fiscales tienen hoy a su disposición las NICC 1-ISQC1 para realizar sus trabajos con los más altos estándares de calidad y el cumplimiento del código de ética de la profesión.

Afortunadamente, el INCP ha tomado el liderazgo en defensa de nuestra práctica profesional, y es la oportunidad para que aquellos contadores y Firmas de Auditores y contadores que no se sientan representados y que defiendan sus intereses, se unan al INCP como miembros, para que este sea cada vez más fuerte y tenga más capacidad de negociar ante el Gobierno todos los intereses de la comunidad contable de la nación.

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