La productividad en las empresas se define como la inversión en recursos y cambios que con el tiempo se convierten en beneficios para la empresa.

Estudios del consejo Privado de Competitividad (CPC), citan a Colombia como uno de los países con menor productividad en América Latina. Sin embargo, si las empresas lograran tener una productividad más alta, aumentaría la probabilidad de que Colombia logre sus objetivos para el año 2.032, ser uno de los tres países más competitivos en América Latina, esto, de la mano del avance en educación, mejora de las vías e infraestructura.

La clave para que las empresas logren ser realmente productivas, radica en que los gerentes de hoy apliquen una visión más innovadora a sus empresas, es decir, que inviertan en la actualización de sus sistemas y equipos, que busquen las certificaciones de calidad, que sus procesos de gestión se modernicen y que desarrollen nuevos productos y servicios.

La innovación constante en las empresas y la capacitación a su personal, no sólo hace que estos sean altamente calificados, sino que los motiva, los integra, genera compromiso y por ende, productividad.

La planeación, la administración de procesos y una buena comunicación en las empresas, conlleva a cumplir las metas, los objetivos, a programar con tiempo su proceso y gestión para que salgan bien. Una buena comunicación estratégica, ayuda al clima laboral, una buena reputación, a tener sus colaboradores conectados para trabajar en conjunto.

Colombia se ubica en el puesto 61 de 140 economías de la muestra de competitividad de 2016 – 2017, del ranking de The Global Competitiveness Report. Allí se encuentra en el quinto lugar entre los países latinoamericanos. En el estudio, se demuestra que en países como el nuestro se necesitan más de 5 personas y maquinarias para hacer el mismo trabajo que en países desarrollados como en Estados Unidos.

Hoy, el éxito de las empresas radica en el crecimiento permanente de la productividad, ya que, si la empresa funciona bien, tiene dinamismo, innova, motiva y mantiene un buen clima laboral, tiene la posibilidad crecer y de expandirse, ya sea a nivel nacional o internacional.

Al crecer no solo gana el empresario, gana todo un país.