“En la vida tengo el propósito de ser feliz y poder ayudar a los demás”, afirma María Alexandra Gruesso, quien tiene la fortuna de vivir esta misión no solo desde lo personal, sino también a través de su actual cargo como presidente ejecutiva de ANDIGRAF.

Bastante razón tenía Peter Drucker, conocido como el padre del ‘management’, cuando afirmaba que “es preciso conocer a las personas para liderarlas”; saber escuchar, observar atentamente y prestar atención a los más mínimos detalles son los ingredientes necesarios para hacerlo y, en efecto, la actual presidente ejecutiva de ANDIGRAF ha logrado ponerlos en práctica, preocupándose literalmente por “ponerse en el lugar del otro” conociendo todas sus situaciones, realidades y problemas, como también sus sueños y motivaciones.

Esta tarea es requisito importante para quien representa un gremio de empresas; una actitud empática para sabe r cómo llegarle a cada empresario y realmente conocerlo, no solo desde su rol en la empresa y su estilo gerencial, sino ante todo como persona ha sido la clave en este cargo.

Desde la universidad pertenecía a AIESEC, organización que se destaca por formar líderes, lo cual le aportó diversas habilidades de liderazgo para asumir cada uno de los retos que posteriormente encontraría. De igual modo, un trayecto laboral que se ha desarrollado entre la actividad empresarial y gremial ha sido un aspecto indispensable para entender ambas caras de la moneda, no solo la del gremio sino también la del empresario que a diario se debate entre metas, resultados, presupuestos y diversas situaciones.

La principal misión del gremio está precisamente en interpretar esas realidades para brindarles un acompañamiento a través de diversos temas estratégicos que aporten en sus procesos productivos. De este modo, para María Alexandra Gruesso es fundamental mantenerse informada, tanto de la actualidad del país como de todo aquello que de algún modo afecte al sector, pues reconoce que la lectura del entorno es fundamental para cada decisión.

Ha sido este estilo de liderazgo, centrado en las personas y caracterizado por la empatía, el cual también ha llevado a cabo en su hogar con sus hijos Manuelita y Santiago. Ellos han contado con la fortuna de tener una mamá que ante todo se ha enfocado en ayudarlos a encontrarse a sí mismos, descubriendo y desarrollando sus talentos, acompañándolos en cada una de sus caídas y levantadas mientras persiguen ese “querer ser” con alegría.

Así es la presidente ejecutiva de ANDIGRAF; una mujer que ejerce su rol como líder desde la empatía y las ganas de ayudar a los demás. Y como ella misma lo dice, “Al final el tema de liderazgo está ahí, en trabajar con las personas que están a tu alrededor, potencializando sus capacidades, ayudándolos a encontrar en ellos ese sentido de aporte que pueden darle a una organización en la que todos podemos buscar un mismo resultado”.