El pasado 15 y 17 de junio Medellín se convirtió en la sede en la que se reunieron más de 500 líderes empresariales, gubernamentales y académicos quienes tuvieron la oportunidad de evaluar cuáles eran los retos y oportunidades a nivel socioeconómico para la región latinoamericana y el país. “Reimpulsar el crecimiento inclusivo” fue el lema central de este Foro de Economía Mundial que nos dejó resultados bastante positivos y un sector empresarial dispuesto a la nueva economía que nos llevará a un futuro más esperanzador para Colombia.

Mientras algunos se desesperan al sentir que navegan sobre aguas turbulentas frente a un horizonte de incertidumbre, otros intentan asomarse por aquellas ventanas que les permiten vislumbrar nuevas rutas con mejores condiciones para navegar. Precisamente podríamos decir que este último fue el caso del Foro de Economía Mundial (FEM), el cual tuvo resultados bastante positivos que motivaron al país a dirigir sus miradas y esfuerzos hacia los tres pilares que impulsarán el crecimiento económico del país en la nueva economía: la agricultura, la industria y el turismo, demostrando que estamos optando por diversificar y consolidar otros sectores que han demostrado tener gran potencial de crecimiento en nuestra economía, sin que ello implique abandonar el sector extractivo o dejarlo de incentivar.

Además, el evento también planteó un futuro promisorio en el que las empresas ganadoras serán aquellas que logren adherirse a la transformación digital que plantea la cuarta revolución industrial en la que los empresarios colombianos se ven en la necesidad de entender el puesto relevante que está ocupando la tecnología, tanto como un factor diferenciador como determinante en términos de competitividad global. Para esto, el nuevo modelo económico tiene un firme compromiso con el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas que deseen hacer inversiones en Colombia, impulsándolas y fortaleciendo su financiamiento a través de créditos y capital semilla.

Y es que en medio de la difícil coyuntura económica que estamos viviendo por los bajos precios del petróleo y el alza del dólar, también debemos reconocer que a comparación de nuestros países vecinos, Colombia ha sabido sostenerse como la segunda economía con mayor crecimiento de América Latina, motivo que además de llenarnos de orgullo, demuestra la razón por la que seguimos seduciendo la inversión extranjera, gracias al tamaño de nuestra población, que es la tercera más grande de la región, además de que muchos de nuestros negocios siguen creciendo al doble dígito en los últimos años, lo cual indudablemente muestra un abanico de oportunidades.

Finalmente, estos nuevos aires de esperanza coinciden también con un escenario de posconflicto en el que la paz será la clave que acelerará nuestro trayecto hacia la denominada nueva economía, la cual requerirá un estrecho trabajo en equipo entre el sector empresarial y el Estado que logre un progreso económico basado en la inclusión social.

 

La nueva economía | BKF

Cordialmente,
Maria Isabel Vargas
Directora Editorial El Indicador

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