En los últimos meses hemos estado experimentando un vaivén en nuestra economía debido a factores externos imposibles de controlar. Entre ellos encontramos la caída de los precios del petróleo y la subida del dólar, afectando muchos de los productos importados e influyendo inevitablemente en los precios de la canasta familiar. Lo cierto es que todo el mundo le echa la culpa al dólar de lo que pasa, pero si él pudiera hablar ¿Qué nos diría?

Las últimas noticias a nivel internacional nos reportan que, tanto en Londres como en New York, el barril de crudo superó los US $50. Lo que no sabemos con certeza es si este aumento puede ser temporal, ya que muchos analistas consideran que la subida en el precio pudo ser causada por los sabotajes y ataques a instalaciones petroleras en Nigeria, uno de los principales productores de crudo en África, el cual, por estos acontecimientos, se ha visto en la obligación de reducir las extracciones, ocasionando una disminución en la oferta mundial del oro negro e impulsando al alza de los precios del crudo.

Tal como vemos, son este tipo de factores los que hacen que el comportamiento del dólar sea casi impredecible, creando un vaivén en nuestra economía. Es el caso que vimos estos días en los que el dólar perdió fuerza, cuando se conoció que la economía estadounidense solo creó 38.000 empleos no agrícolas frente a 160.000 que esperaba el mercado. Ante esto, los analistas estiman que el dólar puede llegar a estar en 2.900 pesos durante las próximas jornadas, sin embargo, esperamos dos próximas subidas, que serían entre julio o septiembre, para que finalmente en diciembre logre estar sobre la barrera de los $3.000.

Por otra parte, la inflación ha aumentado y sus resultados anuales completan quince meses continuos por encima de la meta que ha planteado el Banco de la República. El Dr. José Darío Uribe, Gerente de esta entidad, en declaraciones realizadas el pasado mes de mayo para el diario La República, afirmó que “el aumento de la inflación, superior al esperado, se explica, en gran medida, por el fuerte incremento en los precios de los alimentos”. Ante esto, es necesario aclarar que la principal causa del incremento en el precio de los alimentos no tiene que ver solamente con el aumento del dólar, sino en gran parte por la incidencia del fenómeno de El Niño.

Según el último reporte del DANE, este aumento de la inflación comenzará a ceder moderando el alza de los precios al consumidor, mientras esperamos que para el cierre del año el IPC termine en un 6%. Según este panorama, el Dr. José Darío Uribe menciona que uno de los aspectos que han influido positivamente en la inflación, van desde el comportamiento del fenómeno climático que está bajando su intensidad ayudando a normalizar progresivamente la situación de los alimentos, al igual que otros factores como la revaluación del peso frente al dólar, el leve incremento de los precios internacionales del petróleo y el comienzo de la temporada de lluvias. Aunque a pesar de esto admite que la cifra sigue siendo mucho más alta de lo que el Banco desearía.

Lo que nos preocupa son las sorpresas tanto internas como externas que vayan apareciendo e impacten nuestra economía, afectando nuestros presupuestos como empresarios y el bolsillo como ciudadanos. Por lo tanto el reciente paro agrario y de transportadores, de una u otra manera afectan los precios al consumidor, formando la lista de esos aspectos internos que no se tienen previstos, pero que impactan el día a día de nuestra economía.

Finalmente, aún nos queda la preocupación de las políticas monetarias que está adoptando el Banco de la República frente a la inflación, pues al seguir aumentando los costos de la economía por la vía de mayores tasas de interés y de mayor devaluación, se genera un daño que puede resultar mayor en términos de crecimiento y desempleo teniendo en cuenta que la subida de tasas de interés dificultaría, en el mediano plazo, el acceso a créditos bancarios para los colombianos.

n4Humberto José Fernandez Paz
Presidente BKF INTERNATIONAL S.A.

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