“Si no hubiera sido por la guerra, pienso que Colombia tendría los indicadores sociales y económicos más fuertes de América Latina”.

El 2016 fue un año en el que Colombia estuvo inevitablemente en la mira de la opinión pública tanto nacional como internacional y más allá de las aprobaciones o inconformidades que a lo largo del camino ha suscitado el proceso de paz con las FARC, encontrarnos ante un posible futuro escenario de posconflicto nos ha llevado a indagarnos sobre cuál sería el panorama económico y social que nos esperaría.

En este aspecto tuvimos la oportunidad de conversar con Anna Szterenfeld, Gerente General para América Latina de la Unidad de Inteligencia de la Revista The Economist, quien compartió con nosotros su perspectiva con respecto a este tema.

¿Cómo considera que el conflicto armado afecta la economía de un país?
Anna Szterenfeld
› Bueno, hablemos de Colombia que tiene el conflicto armado más largo en la historia de todos los países. Efectivamente son más de 50 años de conflicto y esto ha tenido repercusiones tanto sociales como económicas, ocasionado un rezago importante durante tantas décadas en el desarrollo del país.

Los costos de la guerra, la marginalización de grandes partes de la población, la falta de la presencia del Estado en muchas zonas del país, son aspectos que en su conjunto han tenido como consecuencia que el desarrollo del país no haya podido progresar tal como lo hubiera podido hacer sin el conflicto armado.

Con el fin de la guerra, Colombia podría lograr muchos avances en las áreas sociales y económicas. Incluso, si no hubiera sido por la guerra, pienso que Colombia tendría los indicadores sociales y económicos más fuertes de América Latina.

¿Cuáles serían los principales beneficios económicos que tendría Colombia en un posible escenario de posconflicto?
Anna Szterenfeld › El posconflicto no es un acontecimiento sino un proceso, así que duraría varios años. Los cambios no serían de un día para otro, pero a largo plazo se verían beneficios tanto sociales como económicos para el país: mayores tasas de crecimiento, inversión en las zonas aisladas que darían paso a avances sociales, servicios públicos donde antes no existían y mejor educación en estas poblaciones.

Existirían bastantes beneficios para la paz, pero no serán a corto plazo. Además esto implicaría costos importantes, por lo cual hay que tener paciencia porque sería un proceso de años que incluso pueden ser décadas.

¿Cuál considera que es actualmente la mirada del mundo hacia Colombia y cómo estaría influenciando en aspectos como la inversión extranjera?
Anna Szterenfeld › Pienso que hay un gran apoyo internacional para este proceso de paz por parte de los gobiernos, además las instituciones financieras están dispuestas a extender créditos a Colombia para ayudar con los gastos del posconflicto.

Es necesario mencionar que la reputación del país ha mejorado bastante en los últimos años. Ya se han visto unos dividendos reputacionales y económicos con la disminución de violencia. De igual modo se han visto beneficios en términos de inversión.

Colombia tiene atracciones para el inversionista extranjero que van desde políticas macroeconómicas prudentes, estables y confiables, como también estabilidad política. También tiene ventajas demográficas al contar con una gran población joven y con una clase media creciente, lo cual atrae al inversionista.

¿Qué ventajas ganaría Colombia frente a los demás países latinoamericanos en términos de competitividad y desarrollo en un escenario de posconflicto?
Anna Szterenfeld › Este proceso de paz de Colombia no solo sería una victoria para el país sino para América Latina, por lo tanto cuentan con el apoyo de los países vecinos en este aspecto. Creo que la reputación de Colombia ya es muy buena y esto podría mejorar tanto su imagen como el apoyo que recibe de los demás países, convirtiéndose incluso en un modelo que serviría de ejemplo para aquellos que también tendrán que pasar por este tipo de procesos sociales y económicos en el futuro.

Teniendo en cuenta la experiencia de otros países latinoamericanos que también atravesaron por procesos de paz ¿cuál sería el porcentaje de crecimiento económico al que podemos aspirar?
Anna Szterenfeld › Primero los cálculos son muy especulativos en cuanto al beneficio de crecimiento económico que podría tener Colombia. Hay cálculos ente 1,5% y 2% anual en el crecimiento del PIB, pero también el Ministro de Hacienda ha sido más conservador al hablar de un crecimiento del PIB anual del 1%.

Hay que tener cuidado en no subir demasiado las expectativas, recordando que aunque es un proceso que tendrá beneficios también tendrá muchos gastos. Por lo tanto, no se puede precisar exactamente en términos económicos cuáles serían las ventajas.

¿Cuáles considera que son los sectores económicos que resultarían más beneficiados en el posconflicto?
Anna Szterenfeld › Uno de los sectores sería el de infraestructura, ya que las zonas que abandonen las FARC requerirán ese tipo de inversión. Por lo tanto, todas las empresas que tienen que ver con construcción serían parte de los beneficiados, como también las empresas de servicios públicos los cuales se van a tener que extender hasta esas zonas.

De igual modo sucederá con el sector tanto de la salud como la educación, incluso con el de telecomunicaciones que podrá encontrar oportunidades de negocio para expandir sus servicios. Y quizás otros, pero veremos poco a poco cuáles.

Teniendo en cuenta que aproximadamente el 85% de nuestras empresas son PYME ¿cuáles serían los beneficios que podrían tener en este futuro escenario y cuál es la responsabilidad que deben asumir en este proceso?
Anna Szterenfeld › No creo que las empresas pequeñas vayan a dar un salto grande arriesgando su capital para invertir. Tendrán paciencia, es decir, van a tener un poco de cuidado para analizar cuáles serías las oportunidades específicas.

Ahora bien, las empresas más grandes que tienen posibilidades de conseguir contratos con el gobierno, tal vez se verían beneficiadas en la primera línea. Pero no creo que las pequeñas vayan a arriesgar tan rápidamente su capital para invertir.

Entonces, ¿cuál es el papel que debería asumir ese sector empresarial que sí está en las capacidades financieras para contribuir a que estas proyecciones económicas sean realmente efectivas?
Anna Szterenfeld › Colombia está pasando por un proceso de ajuste, ya los precios altos de commodities no serán un impulsor tan importante para el crecimiento económico como lo eran en los años recientes con el alto precio del petróleo. Esos días ya no van a regresar, como tampoco será un impulsor el bajo costo de crédito internacional.

Para que crezca la economía colombiana en el futuro será necesario prestar más atención a factores como productividad y competitividad, para lo cual el sector empresarial tendrá que adoptar las medidas necesarias para mejorar en estos aspectos, mientras también se involucra en iniciativas dirigidas a mejorar la educación, la formación del capital humano, etc.

Por lo tanto, es necesario que se dé una asociación público-privada que permita dinamizar la economía y mejorar la productividad, ya que esos serán los factores que impulsen el crecimiento en el futuro.

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