En la economía cuando unos están ganando es porque otros están perdiendo y viceversa, no es posible que todo el mundo gane. Hoy nuevamente la tasa de cambio hace parte de las principales discusiones económicas en el país.

El alza del dólar no es una sorpresa, ya sabíamos que esto iba a suceder cuando a finales del año 2014, Estados Unidos se convertía en el primer productor de petróleo en el mundo, gracias a la tecnología de exploración petrolera llamada fracking (perforación horizontal y no vertical), que le ha permitido ser autosuficiente en producción petrolera dejando de comprar crudo a los países del medio oriente, entre otros. Al haber demasiada producción de petróleo inevitablemente el precio del crudo tenia que bajar y este fenómeno ha impulsado a que la moneda, no solo de Colombia sino de otros países, se haya devaluado.

Hasta el año pasado el sector importador era el más favorecido con la tasa de cambio, mientras que el sector exportador por años tuvo que resignarse a estar en el otro lado de la economía. Colombia ha sido un país exportador de petróleo mas no un país petrolero, como en muchas ocasiones nos lo creemos.

Indiscutiblemente el petróleo ocupa el primer renglón dentro de nuestras exportaciones, representa el 16% de los ingresos fiscales de la Nación y del total de las exportaciones alrededor del 50%. La baja del precio del crudo afectará las finanzas del estado, ya que por este efecto se dejaran de recibir varios billones.

Pensaríamos que las exportaciones no tradicionales se deben incrementar, pero la realidad es que esto no ha pasado, en razón a que el sector empresarial exportador colombiano, no se ha preparado para impactar el mercado global, algunas empresas exportadoras colombianas sobresalen pero no tienen un peso relevante en el mercado mundial. Muchas no han sido persistentes en exportar y en oportunidades como estas no están preparadas para atender la demanda que les requiere el mercado, en esto tiene mucho que ver el mismo gobierno.

La tasa de cambio es una variable externa, es un factor circundante, sobre el cual no tiene injerencia ningún empresario ni mucho menos el gobierno. Ya hemos escuchado al ministro de hacienda como tiene que ajustar el presupuesto nacional por los billones que dejará de recibir por la baja del precio del crudo a nivel mundial, igualmente el sector empresarial estará ajustando sus presupuestos de ingresos y gastos adecuándose a estos impactos de la economía.

El gobierno actual tiene una prueba de fuego bastante importante y de mucha transcendencia para el futuro de la economía del país. En razón a que el déficit presupuestal billonario, el gobierno lo va a cubrir con mayores impuestos al sector empresarial, de hecho ya existe una comisión de notables y expertos en la estructuración de una nueva reforma tributaria, que en mi opinión podría acelerar la desindustrialización por la que atraviesa el país. No olvidemos que la tasa total impositiva que pagan los empresarios en la actualidad es del 75%, aumentarla sería complicado para la competitividad del sector empresarial frente a los competidores de otros países.

El impacto del alza de la divisa (superando la barrera de los $3,000) ya preocupa al país por lo que representa en el incremento de la inflación. Colombia es importador de granos, cereales, algunas frutas y soya, que al pagarlos en dólares encarecen la canasta familiar y sí tienen un impacto importante a pesar de que el ministro de hacienda diga lo contrario.

Las carnes de pollo, res, cerdo y hasta el pescado que se sirven en las mesas colombianas así sean de criaderos domésticos, también evidencian la tendencia alcista del dólar. La razón es que el principal insumo para alimentar estos animales es la torta o pasta de soya, producto importado en su totalidad y que con el alto precio del dólar se ha encarecido.

Hay otros dos aspectos externos como la posible alza de interés en Estados Unidos y la baja en la calificación de Brasil, lo que implica presiones sobre el tipo de cambio y salida de capitales.

Peso a todo esto somos un país optimista, acostumbrados a luchar contra adversidades, confiando en Dios y sobre todo ejercitando el músculo de la fe.

n4Humberto José Fernandez Paz
Presidente BKF INTERNATIONAL S.A.