El contador público tal y como lo conocíamos quedó en el pasado. Sí, ese personaje que generalmente vive en nuestro imaginario como un ser cuadriculado, de pocas palabras, serio y sistemático, al que imaginábamos con un portafolio en la mano lleno de todo tipo de papeles, una calculadora, regla, bolígrafo y resaltadores, ha empezado a desaparecer.

La globalización ha permeado todos los rincones del planeta y por supuesto todos los oficios que coexisten en el mundo de hoy. Así, la labor del contador público ha dado un vuelco gigante y está adquiriendo una relevancia cada vez mayor. La adopción de Normas Internacionales de Información Financiera en gran parte del mundo es una realidad que busca facilitar la toma de decisiones a los inversionistas con intereses en diferentes mercados, de tal manera que puedan entender los informes y estados financieros de cualquier empresa, en cualquier lugar del mundo. Pero las estrellas de este paseo son los contadores, quienes se encargan de velar por la correcta aplicación de dicha normatividad. Así su valor trasciende a un escenario mundial.

Ante tal situación, el contador público necesita otras habilidades que van mucho más allá del conocimiento de la nueva normativa, que ya de por sí ha implicado un gran esfuerzo en actualización sobre todo para los egresados y quienes están ad portas de culminar sus estudios. Pero más importante aún es la adquisición y el fortalecimiento de aptitudes y habilidades que generalmente distan del perfil del contador tradicional, como por ejemplo, el liderazgo, la comunicación asertiva, la facilidad para establecer relaciones interpersonales, entre otras.

En eso concuerdan Rosa Isabel González y Mercedes Fajardo, directoras de las carreras de Contaduría Internacional, y Contaduría y Finanzas Internacionales de la Universidad de los Andes y la Universidad Icesi respectivamente. En ambos casos se ha visto la necesidad de plantear un programa visionario, que no solo esté acorde a las necesidades actuales sino que permita prepararlos adecuadamente para lo que se viene, para ser los contadores del futuro.

Según Fajardo, lo que se busca actualmente es un profesional con la capacidad de proponer a partir de su conocimiento, es decir que no solo debe organizar la contabilidad de la empresa, sino que pueda ofrecer soluciones y plantear recomendaciones, así como tener injerencia en las decisiones importantes de la empresa. Por su parte, Rosa Isabel González, asegura que la normatividad nueva exige sobre todo de una alta capacidad de pensamiento crítico. En sus propias palabras lo que se busca es

“…formar a la generación de contadores que den el paso al frente en las organizaciones. Dar el paso al frente significa profesionales con liderazgo basado en su capacidad de trabajo en equipo, su comunicación efectiva y su comportamiento ético. Este liderazgo además del dominio de los conocimientos de su disciplina, implica un criterio profesional sólido y el entendimiento de la dinámica de las organizaciones”.

Además de eso, ambas afirman que para el contador público el manejo de otros idiomas, especialmente el inglés ya no es un plus, es una necesidad, que en el caso de la Universidad de los Andes se ha convertido en un requisito indispensable para poder ingresar a estudiar el pregrado.

¿Qué pasa entonces con los contadores que están actualmente en el mercado? Dependerá de ellos si quedarán obsoletos o si deciden ingresar a la lógica actual, buscando desarrollar las aptitudes que se requieren. Algunas universidades están haciendo grandes esfuerzos por lograr que sus generaciones de profesionales anteriores no queden fuera del juego, es el caso de la Universidad Icesi, que ha logrado un convenio con la ACCA (Asociación de Contadores Públicos Colegiados) para lograr certificar a sus egresados y graduandos. Sin embargo, la responsabilidad de actualizarse recae especialmente en los profesionales quienes deben buscar la manera no solo de ponerse al día con la norma, sino también con su formación integral, para así poder ser coherente con la importancia que hoy más que nunca, adquiere su rol.

Hablemos !