En esta edición, número 14, de la Revista El Indicador, he querido abarcar el tema de la automatización, para hacer una pequeña reflexión sobre las nuevas tecnologías que cada día nos invaden más y nos alejan no sólo de las personas con las que convivimos diariamente, sino también de la realidad.

Por:
Andrea Lezama Navarro

Coordinadora de Relaciones Corporativas

 


La inteligencia artificial avanza a gran velocidad y busca reemplazar los trabajos del ser humano. Bibliotecas más solas, librerías e imprentas a punto de desaparecer, son resultado de la automatización.

Lo que se creía inalcanzable, hoy es una realidad. Para no ir tan lejos, en la actualidad, es una tarea casi que imposible obtener una atención personalizada para servicios como vuelos comerciales, servicios médicos, soluciones de telefonía u otros servicios, que anteriormente eran realizadas por una persona.

Estudios aseguran que, en 30 años, la profesión de un médico no será tan vital como lo es hoy; los pilotos de aviones, conductores de trenes, vehículos particulares y buses de servicio público, serán cosa del pasado.

La meta de la robótica será reemplazar todas las carreras tradicionales de hoy como, por ejemplo, la medicina, el derecho, la contaduría, el periodismo, la arquitectura; y las carreras del futuro, que dicen que aún no se han inventado, tendrán que ir de la mano con software, multimedia, robótica, programación, y desarrollo de videojuegos.

Software y robots ya nos están relevando, ya que la inversión para adquirirlos a largo plazo no es superior a lo que significa contratar una persona, pagar un salario, primas, prestaciones sociales, incapacidades médicas, vacaciones, etc.

Cada día vivimos en un mundo más robotizado, lo que nos lleva a preguntar, ¿Qué será de la humanidad en los próximos años?

Tal vez habrá más desempleo, menos interactividad entre las personas, más ansiedad; un mundo con afán, cada vez más vacío, dependiente de pantallas interactivas y esclavos de la tecnología que acorta la distancia con seres queridos que están lejos, y alarga las distancias con las personas que están cerca.

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